> Miguel Garví, escritor

jueves, 22 de marzo de 2018

CHINCHILLA Y SU PENAL, "el cierre definitivo"


Seguimos avanzando en el contenido del libro y hoy llegamos al capítulo en el que se habla del cierre definitivo del penal de Chinchilla.

"A lo largo de la historia de esta penitenciaría, se producen una serie de altibajos que si bien no están suficientemente documentados, si parece ser que fue la realidad.
Por determinados escritos encontrados en el Archivo de Chinchilla, hubo épocas que el Penal estaba desocupado, e incluso no tenía personal asignado del Cuerpo de Prisiones.
Todo ello motivado, sin duda por los innumerables problemas que hemos venido reseñando, y en concreto con el agua, que era elemento esencial para la supervivencia de este establecimiento penitenciario."

Y qué mejor forma de contarlo que transcribiendo aquí el BOE por el que se ponía, oficialmente, el punto final de este establecimiento carcelario.

B.O.E. nº 62
3 de marzo de 1946
ORDEN de 23 de febrero de 1946 por la que se dispone la supresión de la Prisión Central de Chinchilla (Albacete) y el traslado de los reclusos de la misma a la Prisión Central del Puerto de Santa María (Cádiz).

Ilmo. Sr.: La disminución progresiva de la población reclusa en nuestros Establecimientos Penitenciarios permite atender la conveniencia de reducir el número de Prisiones Centrales destinadas al cumplimiento de condenas y habida consideración del deficiente estado de conservación en que se encuentra el edificio de la Prisión Central de Chinchilla (Albacete), así como las dificultades, no superadas por la activa gestión del Ayuntamiento de aquella villa, para dotarlo de la cantidad de agua necesaria al perfecto desenvolvimiento de los servicios de esta clase de establecimientos.
En su virtud, este Ministerio ha tenido a bien disponer la supresión de la Prisión Central de Chinchilla y que los penados recluidos en la misma sean trasladados a la Prisión Central del Puerto de Santa María (Cádiz), en la que continuarán extinguiendo sus condenas.

Pero, ¿realmente, fue esa la razón del cierre?
En parte sí, pero hubieron otras razones de mayor peso, y esas precisamente, se cuentan en el libro.



sábado, 10 de marzo de 2018

LA CONDESA VIUDA DE LOS FALALLONES


En estos días se cumple un año de la puesta de largo de la novela, La condesa viuda de los Falallones. Fue mi tercera novela y es, sin duda, la que mayores alegrías me ha proporcionado. 

Para los amantes del ebook y de la tableta, la podéis encontrar en el siguiente enlace:


Para los más tradicionales o que gustan del olor a papel y tinta, está disponible en las siguientes librerías de Albacete. En alguna, incluso, la podéis comprar por internet:





Estoy totalmente seguro que pasaréis unos buenos momentos con su lectura. 










miércoles, 7 de marzo de 2018

CHINCHILLA Y SU PENAL, "Se vuelve a solicitar su apertura"

Ya hemos hablado de como por muchas circunstancias, sobre todo de tipo higiénico, la dureza del clima y la falta de agua, hicieron que se se cerrase el penal, allá por 1925. Pero Chinchilla tenía que vivir de algo. El cierre del penal le supuso un serio quebranto económico que no fueron capaces las autoridades de ese momento de remediar con otros ingresos. Durante 5 largos años se hicieron toda clase de gestiones para conseguir su reapertura, cosa que se consiguió en 1930:

"Lo que para unos sería una cosa buena, me refiero a la población reclusa, para otros, es decir los vecinos de Chinchilla, el cierre del Penal les supuso unas pérdidas económicas importantes, hasta el extremo de movilizarse y por medio de recogida de firmas y continuas visitas a los poderes establecidos, por parte de las autoridades locales, lograron que el 3 de junio de 1930 se volviese a abrir el penal.
Parece ser que era tanta la felicidad de este pueblo, que se nombró hijo adoptivo a D. José Estrada y Estrada, Ministro de Gracia y Justicia y a D. José Betancort Cabrera, Director General de Prisiones, como hijo predilecto. Se daba, también, el nombre de tres calles de Chinchilla a los responsables de prisiones que hicieron posible su reapertura.

Se puso como condición para su reapertura que los nuevos presos serían elementos peligrosos,inadaptados,reclusos conflictivos… en una palabra, penitenciarios incorregibles".




miércoles, 21 de febrero de 2018

CHINCHILLA Y SU PENAL, "con los pies por delante"

Existen multitud de leyendas, casi siempre negras, sobre el penal de Chinchilla, unas son ciertas, la mayoría no. Una de las que sí eran ciertas versaba sobre las pésimas condiciones de vida que sufrían aquellos que tenían la desgracia de recaer en esta institución para purgar las penas que la justicia les había impuesto. Se decía que del penal de Chinchilla solo se salía con los pies por delante, es decir muerto. 
Está claro que hubieron personas que si cumplieron sus condenas y salieron vivos de él, otra cosa es como salieron, me refiero a las condiciones físicas, que a muchos les condujeron a la muerte pasado un tiempo.
En mi libro, Chinchilla y su penal, incluyo una serie de estadísticas con su representación gráfica sobre las personas que pasaron "por sus modélicas instalaciones" que en una ocasión comentó un director general de penales con motivo de una visita a esta prisión.

Nos encontramos pues, ante una estadística bastante completa, que arroja una luz sobre lo que fue la vida de los condenados en el Penal. Podemos destacar, y así se muestra en los diferentes gráficos, las enfermedades que dieron origen a la muerte. Las edades de los reclusos fallecidos e incluso puede ser interesante hablar de los meses que más fallecidos hubieron, y sus causas si es que existieron. Fueron muchos, y así se demuestra en los diferentes gráficos los muertos en este penal. Época de una miseria y pobreza que hoy nos cuesta imaginar, a pesar de no haber transcurrido demasiados años.

Os dejo a modo de detalle dos de los gráficos que se incluyen en el libro.







viernes, 16 de febrero de 2018

CHINCHILLA Y SU PENAL, REFERENCIA EN LA PRENSA

Hoy en la cadena SER de Albacete, en su programa Hoy por hoy en Albacete, han hablado de mi libro CHINCHILLA Y SU PENAL. Gracias a Luz del Olmo por la crítica y opinión del libro.

Que presenten tu libro junto a uno de los grandes escritores españoles y además, Premio Nobel de literatura, como mínimo sobrecoge. La verdad, era la interrelación que mantienen ambos libros, La familia de Pascual Duarte, cuyo protagonista estuvo encerrado en el penal de Chinchilla, con mi ensayo sobre esta institución. Pero ha sido bonito.

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miércoles, 14 de febrero de 2018

CHINCHILLA Y SU PENAL, el libro

En el capítulo 3 del libro se habla sobre el primer cierre del penal. Es necesario recordar que el citado establecimiento tuvo dos cierres, este que nos ocupa en el día de hoy y el definitivo en el año 1946.

Las circunstancias descritas hasta ahora: provocaron que en octubre de 1925 y durante la dictadura del general Primo de Rivera se decidiese cerrar el penal. Habían sido algo más de 25 años de existencia, que arrojaron unas cifras que producen vértigo repasarlas. Fueron sin duda muchísimos los reclusos que pasaron por este Penal. No se dispone de una estadística, ni tan siquiera de una cifra aproximada, dado que no han aparecido los archivos de esta Institución, pero teniendo en cuenta su capacidad, 500 presos y las larguísimas condenas que se imponían en aquella época por delitos que se consideraban menores y que no conllevan penas de cárcel, y uniendo como ya se ha comentado en diversos capítulos hablando de la dureza de las condiciones físicas del inmueble, frío intenso, sin calefacción, falta de agua, poquísimas medidas higiénicas, enfermedades, epidemias, etc. Hicieron de este penal un lugar fantasmagórico, inhumano, trágico y que provocó la muerte de muchos reclusos. Existe un capítulo dedicado exclusivamente a ello en el libro. Solo y a modo de pincelada decir que en esta primera etapa fueron al menos 317 los fallecidos que se han podido comprobar por los archivos existentes.




martes, 6 de febrero de 2018

CHINCHILLA Y SU PENAL, el libro

El edificio dentro de las murallas y rodeadas del espectacular foso
Una vez que el Penal vio la luz, administrativamente hablando, llegó el momento de ponerse manos a la obra, y siguiendo las directrices que obligaba el contrato de construcción, que era detalladísimo, culminó la construcción como puede verse en la fotografía aérea de Luis Escobar. Para los no residentes por estas tierras, e incluso, para paisanos, cuesta imaginar la forma que tenía este edificio dentro de unas murallas de un castillo medieval.
La foto muestra el edificio dentro de las murallas y rodeadas del espectacular foso, con las garitas de los soldados que daban la vigilancia.

"El edificio propiamente dicho del Penal se construyó con las características que detalladamente exigió el Gobierno por medio de la Dirección General de Penales. Se edificó intramuros y utilizando parte de las murallas, sobre todo en su lateral izquierdo, donde, además, de la forma semicircular que dibujaba por el contorno de las murallas, se instaló un anexo en forma rectangular.
Se accedía al recinto carcelario por la puerta principal, que salvaba el espectacular foso con un puente levadizo, que se sustituyó más tarde por uno de obra. Al traspasar la puerta, flanqueada por dos torres cilíndricas, con escudos nobiliarios adosados a ellas, que se corresponderían con las armas del Marques de Villena, don Juan Pacheco, quien había mandado construir el castillo. Sobre las puertas de acceso se colocó un arco de medio punto adovelado con una reja, hoy desaparecido.Tras las puertas se construyó un edificio poligonal de tres alturas que comunicaba directamente con el recinto carcelario más propiamente dicho. Era la llamada casa administración y en ella estaban las oficinas del presidio, el cuerpo de guardia y demás estancias. Pudo estar allí, también, aunque no hay constancia, la vivienda del director del penal.
Un pasillo separaba este edificio de las dependencias donde estaban los presos, también con tres alturas. La planta baja disponía a su izquierda de una galería de celdas, unas 21 aproximadamente, donde se supone eran recluidos los más peligrosos, o los que tenían que soportar mayor castigo por sus faltas cometidas dentro del penal. Antes había un distribuidor con una puerta a su izquierda, que era la oficina del oficial de servicio. A la derecha existía otra por donde accedían las visitas a los locutorios y un poco más allá se encontraba el economato. En la parte frontal de este hall se hallaba una puerta, que ya sí daba acceso al recinto carcelario. Esta puerta debería ser sin duda el llamado rastrillo en el argot carcelario."