> Miguel Garví, escritor

sábado, 23 de enero de 2016

EL COMENSAL de Gabriela Ybarra

La autora: ¿Quién es Gabriela Ybarra? Es una joven promesa del panorama literario español. Vasca de nacimiento, vino al mundo en Bilbao en 1983, en el seno de una de las familias más conocidas en esas tierras. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pontificia de Comillas, ha orientado su actividad profesional al mundo de los estudios de mercado. Esta es su primera obra como escritora.

Reseña del editor: La muerte es un acontecimiento de primer orden. Cuando la parca se lleva a un ser querido heredamos lo que quedó sin resolver, y el dolor, o la liberación, que acarrea el deceso se extiende en el tiempo hasta que el vivo asume no solo la desaparición del otro, sino también parte de suya propia  en la medida que estamos hechos de retazos de los demás.

El comensal es una novela importante por dos cosas: la narración de un conflicto histórico desde un lugar personal procurando huir del victimismo y el reconocimiento de la importancia de hacer visible la muerte para asumirla... La novela sorprenderá por lo que tiene de reconciliación con la enfermedad, que aquí es relatada con luminosidad y sin puritanismo ni autocompasión.



Datos técnicos: 
Título: El comensal
Autora: Gabriela Ybarra
Editorial: Caballo de Troya
Edición: Tapa blanda
Páginas: 171
ISBN: 978-84-15451-55-6
Precio: 15,90 €
Publicado: Octubre 2015

Impresiones: Es una narración autobiográfica hecha en primera persona, pero como desde la lejanía. Cuenta un dolor que si no parece próximo, si es familiar.
El libro está estructurado en dos partes bien diferenciadas. La primera narra la historia del secuestro del abuelo de la autora, Javier de Ybarra, un personaje político y empresarial del País Vasco en el tardofranquismo y el apogeo de la banda terrorista ETA. Este hombre es secuestrado en su casa y asesinado en medio de un monte. A lo largo de esta primera parte, Gabriela muestra el ambiente y sentimiento de su familia y recrea el dolor que supuso a su familia, así como a los sociedad vasca; dando entrada a la segunda parte, en la que el dolor sigue presente en su vida, ahora mucho más de cerca y narrando con mayor vehemencia las experiencias y vicisitudes que vive la protagonista, ella, con la enfermedad de su madre.
Convierte esta segunda parte en una especie de diario, en el que se cuenta el día  día de ver como se consume su madre y la sensación de soledad que va dejando en ella, al tiempo que interrelaciona la enfermedad con la persecución que sufre su familia que le obliga a trasladarse a Madrid, el envío de un paquete bomba a su padre y el juicio posterior del terrorista.
¿La obsesión con la muerte? Puede ser. Al final la protagonista necesita regresar a los lugares que vieron morir a su madre y el monte donde apareció el cadáver de su abuelo.

Conclusión final: Sin ser psicólogo, ni pretenderlo, adivino en la autora como ansía escribir esta autobiografía para sacar de su alma la angustia que le supuso esos seis meses de enfermedad de su madre. Quizás, también, esa necesidad le lleva a escribir demasiado deprisa. Una reflexión más pausada le hubiese venido mejor al final de la novela.
Es agradable de leer, pues resulta fácil de seguir su escritura y gustará a aquellas personas que quieran sumergirse en el mundo del dolor que produce la muerte de un ser querido.



viernes, 15 de enero de 2016

LA ESPAÑA ACOMPLEJADA, las minorías II

Escribir es como tomar decisiones, no se deben hacer en caliente, es mejor dejar que reposen. A veces las decisiones si es necesario adoptarlas en caliente, y en cambio la escritura, salvo que sean noticia, no es bueno, y la noticia no fue el espectáculo circense, kafkiano y hasta si me apuran, obsceno, del Congreso de los Diputados, la representación soberana del Pueblo español, la garantía constitucional de lo que ha de venir. Remacho lo de noticia pues no lo fue, al menos para mí. Sin ser adivino ya hasta había imaginado el bochorno de ver el Hemiciclo lleno de "personajes". Dantesca es la mejor palabra que define la foto de ayer en la toma de posesión de los nuevos parlamentarios. 

Vimos pasar desde una "señoría" que para mí no señora, con un niño en brazos. La teatralización de un montaje perfectamente calculado y estudiado por toda esa panda que un 30% de españoles han querido que medren allí, en el espléndido marco del palacio de la Carrera de San Jerónimo.

¿Por qué motivo el recién estrenado presidente de la Cámara permitió este deplorable sainete? Sencillamente por ser acomplejado y miedoso, que no debe confundirse con ser dialogante, de lo que Él presume. Si el 30% se menos que el 70% ¿por qué razón les tenemos miedo?

Desconocemos tantas cosas los españoles, o al menos yo. Que el Congreso de los Diputados dispone de una magnífica guardería de 500 m2 para uso y disfrute de los hijos de sus Señorías, e incluso será gratis, lo ignoro, pero ya con estar dentro del edificio es otra prebenda que no tenemos el común de los mortales, ¡Vaya por Dios! nunca te acostarás sin saber algo nuevo, aunque, a veces, es mejor no saberlo, el corazón se acelera y puede terminar en un infarto y seguro que ninguna de sus Señorías vendría a mi entierro.

Hoy en un programa de radio, por qué no decirlo, la tarde de Expósito, en la cadena COPE, me entretengo en oír a unos comentaristas, Jorge Bustos y Julio Cesar Herrero, ponen a caldo a Celia Villalobos por las declaraciones que hace sobre uno de esos que ocupan un escaño: "para mí con que lleven las rastas limpias y no me peguen un piojo me basta". Esta señora tiene el perfecto derecho a decir lo que ha dicho, es más, vamos a dejarnos de ser hipócritas y digamos la verdad. Yo y, me imagino que los que me puedan leer, no me siento al lado de uno de estos "pavos", no me da la gana, porque si algo tienen estos, es que son enemigos declarados del agua, y sin higiene pues eso... En este momento tiremos de complejo, ¿qué creen que le han dicho a Celia Villalobos?, pues "el comentario de Celia Villalobos es improcedente, inoportuno, probablemente también irrespetuoso"  y el otro comentarista le dedica "guindas" como que no entiende porque el PP la mantiene en sus filas cuando es una mujer que se va metiendo de charco en charco, que va regalando munición al enemigo, que deja bidones de gasolina junto al fuego... Yo también me podría meter con su "señoría de las rastas", no por su forma de vestir, sino por la lamentable imagen que estamos dando en el exterior y la repercusiones que tendrá para nuestra economía. Parece una tontería, una anécdota, pero no lo es. ¿Quién va a confiar en un país viendo el circo que se montó en el Congreso? Yo desde luego no le prestaría un céntimo a ese estado.

Sí es cierto, que le repartieron alguna "flor" a su "señoría el niño", ese que cobraba de la Universidad de Andalucía y no aparecía por allí, otro ejemplo de credibilidad para el exterior.

Vamos a tener un poquito de cuidado con estos temas y dejémonos de complejos ante estos tíos y tías que nos jugamos mucho, más de lo que ese 30% de españoles que quisieron votar a los "podemitas" y de paso nos j... un poco más la vida a los demás.

domingo, 10 de enero de 2016

CUENTO PARA DESPUÉS DE NAVIDAD

Érase una vez que se era, así arrancan todos los cuentos, un País que tenía muchos políticos, muchos, demasiados. Todos estos políticos eran unos personajes que se parecían mucho, aunque ellos decían, que somos de derechas, que somos de izquierdas, que no sabemos lo que somos... Unos se vestían con traje, corbata y hasta con gemelos en los puños de las camisas. Los otros, se vestían con pantalones vaqueros o de pana, que solían arrastrar por el suelo, camisas de cuello de tirilla y jerséis baratos, estos se llamaban así mismo "progres" y a los otros los llamaban "fachas". Las chicas de los primeros se vestían elegantes, las otras, desaliñadas, con el mismo corte de pelo y ese horrible flequillo, todas igual. Pero a todos les gustaba la misma cosa, un palacio que hay en Madrid y que se llama Moncloa. A los políticos de segunda fila les gusta unos palacios edificados sobre regios inmuebles, estos son los presidentes autonómicos, alguno, incluso, aspira a ser el primer presidente de la república independiente de su territorio.

Siempre pensando en suprimir prebendas, pero a todos les gusta el lujo, la ostentación, el coche oficial... que el pueblo les rinda pleitesía en forma de inclinación de cabeza, arrugarse ante ellos, que les tengan miedo, que supliquen algún favor... al final son niños tontos, mal educados y mal criados, pero con un diferencia, tienen poder. Poder para arruinar la vida a muchas personas, algunos, incluso, pueden ser peligrosos.

Un día se convocaron elecciones, sí esas a las que tu dentro de poco podrás participar. Se formó a la algarabía, los mítines, las fiestas, las promesas que saben no cumplirán, pero que le cuentan a un pueblo que ellos piensan no es muy listo. Se repartirán sonrisas y hasta caramelos para los niños y claveles para las señoras, en otros tiempos puros para los caballeros, eso ahora está mal visto.

Al final de la campaña electoral dejarán un día para que el pueblo reflexione y ellos descansarán, para emprender luego la ardua tarea de gobernarnos. Pero ese día, el de la reflexión, el pueblo reflexionó y se dio cuenta de que le estaban engañando, que no buscaban el bienestar de la gente, sino el suyo. Y todos, sí todos, se pusieron de acuerdo para el domingo, en España, siempre se vota en domingo, acudieron a las urnas con un sobre y lo depositaron cívicamente. Cuando se cerraron los colegios electorales y se procedió al recuento de los votos... ¡Oh! ¿Pero qué ha pasado? Todos los sobres no contenían ninguna papeleta. Los políticos se preguntaban como el populacho puede ser tan desagradecido, si solo deseamos su bien.

Fue el duro castigo a esos políticos que sin haber ganado unas elecciones gobiernan, sin que el pueblo los haya elegido.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Está claro que esto es un cuento y los cuentos son bonitos, maravillosos y casi siempre terminan bien y sus protagonistas son felices y hasta comen perdices.

miércoles, 6 de enero de 2016

BIENVENIDO UN NUEVO BLOG

Ha sido una gratísima sorpresa descubrir que ni pueblo dispone de un blog para difundir sus costumbres, sus tradiciones y sus cosas. Su nombre no puede ser más bonito, ni más elocuente, Robledo tiempo atrás, y para los que estéis interesados os copio su dirección: 
https://robledoayer.wordpress.com/

Gracias a Miguel Cambronero se ha hecho realidad esta página, que sin duda redundará en dar a conocer este pequeño y a veces olvidado pueblo de la provincia de Albacete.

Sabes Miguel, que me tienes a tu entera disposición para cualquier colaboración que precises en ese tu blog.

Como despedida, darte la enhorabuena por esta iniciativa que era necesaria.

lunes, 28 de diciembre de 2015

LA ESPAÑA ACOMPLEJADA, las minorías.


Cuando íbamos a la escuela nos decían que 5 era más que 1, y nos lo creíamos, vamos... contando con los dedos es así. He hecho la prueba y es verdad. Pero de repente en España se ha producido un hecho insólito, no contamos igual que en Europa, y mucho menos que en el resto del mundo, y eso que el resto del mundo hay países muy avanzados en todas las materias. 

Pues bien, aquí, uno es más que cinco. Los que tienen uno mandan más que los que tienen cinco. Las minorías gobiernan a las mayorías. Esto, sin duda, es un fenómeno a estudiar.

¡Vamos a ver! ¿Si somos más por qué razón les tenemos miedo a los que son menos? Es una cuestión de complejos, diría un psicólogo. 

Con los últimos acontecimientos que están ocurriendo en España, es necesario y preciso, salir ya a la calle y decir ¡Basta ya! ¡Hasta aquí hemos llegado! ¿Cómo se puede consentir en una democracia que partidos políticos que han obtenido votos para ser terceros o cuantos pretendan gobernar? ¿En qué democracia se ha visto esto? En ninguna, ni tan siquiera en los países subdesarrollados, en las repúblicas bananeras, ocurren estas cosas. 

En Castilla la Mancha, hace tan solo unos meses, un partido con un solo diputado, se ha convertido en la llave de la gobernabilidad de esta Región. Un diputado "podemita" está haciendo pasar por el aro a toda una Comunidad Autónoma. ¿Eso es democracia? o ¿es más bien totalitarismo?

Lógicamente todo lo que está ocurriendo es fruto de la escasez de miras de nuestros políticos, la falta de sentido de Estado, que nos va a conducir, más pronto que tarde, a la década de los 90. Retrocederemos en todo, economía, libertades, bienestar social y por supuesto en democracia.

A estas alturas y luego de dos elecciones casi seguidas, las autonómicas y municipales, con las generales hace tan solo unos días, pues visto lo visto que pasaría si en las próximas elecciones todos votásemos en blanco. Ya está demostrado que nuestros votos no sirven para nada. Una vez que "trincan" el acta de diputado, el pueblo no cuenta, es más hasta se tiene la sensación de que te miran con desprecio. Piensan hay cuatro años por delante para volver a sonreír.

Mucho me temo que las cosas tienen que cambiar. Así no podemos seguir "queridos políticos". Dejad de miraros el ombligo, dejad vuestros egoísmos y levantad la frente y mirad alto; España es más importante que vosotros.

viernes, 25 de diciembre de 2015

DESDE LA SERENIDAD Y LA FIRMEZA


Desde la serenidad de haber transcurrido 24 horas y desde la firmeza en las convicciones personales. Hoy sin lugar a dudas me siento orgulloso de su Majestad Felipe VI y del discurso pronunciado anoche con motivo del tradicional mensaje de Navidad al Pueblo Español.
Fue un mensaje sereno y tranquilo, no pudo decir más de lo que dijo, ni menos tampoco. Si todos los políticos fuesen capaces de hablar con la claridad, rotundidad y teniendo las ideas claras, llamando al pan, pan y al vino, vino, yo me sentiría orgulloso de esos políticos.
Pero no me puedo sentir orgulloso de ninguno de ellos. De ninguno, sí. De los que he votado y de los que no he votado. Todos han demostrado que vienen a lo mismo, a servirse de la política. ¡Ojo! no estoy diciendo que todos vienen a robar. No. Vienen a servirse de la política para sus fines personales. Tener poder; que gran palabra, que el pueblo te haga una inclinación de cabeza, que te tengan miedo, que tus deseos sean órdenes. Mas no, "amigo" político a ESPAÑA, con mayúsculas, se le sirve, al pueblo se le sirve, a cambio de unas prebendas, faltaría más, demasiadas, incluso, diría yo para la valía de más de uno.
Anoche, su Majestad, nos dio una lección de democracia, como no había hecho anteriormente ningún Jefe de Estado. Os dijo en vuestras caras que por encima de España ni tan siquiera está Él, y mucho menos vosotros. Si no sois malos entendedores, os dijo que sois unos egoístas, por anteponer vuestros vuestras ideas personales y de partido, ante el bienestar y la vida de los Españoles, esos que tan solo hace unos días os votamos en la seguridad de que os dedicaríais a trabajar sin denuedo por nuestros derechos y para sacar a este País adelante.
A mí en los años de trabajador por cuenta ajena, jamás ningún jefe me sacó los colores llamándome la atención. Ayer, a vosotros, si os los sacaron. A mí se me hubiese caído la cara de vergüenza, pero a vosotros parece ser que no. Es más, hasta alguno se ha puesto gallito y se atreve a contestar diciendo que vulnera sus derechos, o sandeces parecidas.
Os hemos votado para que trabajéis por España, por nosotros, dejaos de cuestiones partidistas y poneos a trabajar para no volver a caer en el pozo del que estamos a punto de salir.
Y por último, recordad que las urnas, afortunadamente, siguen estando ahí.

domingo, 20 de diciembre de 2015

LA ESPAÑA ACOMPLEJADA



No es la primera vez que comienzo un artículo diciendo que España es un país acomplejado. Sí, es cierto, tenemos muchos y profundos complejos, que hasta el mejor psiquiatra no sabría resolver a corto plazo, y sin medidas traumáticas.
Uno de estos complejos y nadie me lo podrá negar, es la vergüenza que sentimos por lo español, por la identidad, pero con mayúsculas. No me vale la identidad facilona de los partidos de la selección de fútbol, la tan mal llamada "roja", después lanzaré un dardo sobre ella. Como decía no me vale ese patriotismo de unas horas o incluso de unos días, mientras dura el Europeo o el Mundial.
Busco y no encuentro esa sensación de sentirse orgulloso de lo que somos y representamos, de lo que hemos sido y con seguridad vamos a ser.
Cuando contemplo algunas películas americanas donde se ven casitas unifamiliares, con un pequeño jardín, y en él un mástil con la bandera de barras y estrellas, siento una envidia sana. No voy a entrar a juzgar como es el pueblo americano, seguro que habría adjetivos para todos los gustos, pero sí, de alguna manera, siento envidia de ver como sienten su bandera y su himno. 
Y hablo de los americanos, quizás, porque son los más cercanos a nosotros por las miles de películas que nos hemos tragado. Podría hablar de otros muchos países, algunos tan cercanos como Francia, Italia, Reino Unido...
¡Qué voy a decir al lector que no sepa! Pero ¿Por qué razón nos avergonzamos de nuestro himno, que lo silbamos? Es vergonzante ver como lo abuchean en las competiciones deportivas, cuando suena por exigencia de las federaciones internacionales, que por si por la nuestra fuera, nada de nada.
Ahora que hemos estado en campaña electoral, ¿se imagina el lector, que de repente, en medio de la oratoria del líder, sonara el himno de España? ¿Es Vd. capaz de imaginarlo? ¿Cómo sería la reacción de ese líder? ¿Y del público? y me da igual el partido político que se tratase. Quizás la cosa podría terminar en un serio altercado público.
¿Somos entonces apátridas? Ni tan siquiera somos eso, al menos seríamos algo. No nos sentimos representados por nuestro himno y nuestra bandera, tampoco por la Comunidad Autónoma, salvo excepciones que es mejor no comentar. ¿Podemos libremente lucir en la solapa un pin con la bandera de España? Seguro que alguien  nos dirá que somos unos fachas. ¿Unos fachas, por qué? ¿Entonces que nos está pasando? ¿Toda nuestra historia no vale para nada?
Cuando hablaba de las selecciones nacionales decía que lanzaría un dardo, no venenoso pero sí algo emponzoñado. ¿Es de recibo ver a unos "niñatos" abrazados mientras suena el himno nacional? No, por supuesto que no. La culpa no la tienen ellos, al menos no toda, pues las enseñanzas que han recibido no son, como diría, del todo correctas. La culpa la tienen las diferentes federaciones deportivas que son incapaces de corregir. El himno nacional se oye en posición de firmes, o, si queremos un poco relajados, pero con respeto, pero no abrazados como un grupo de amiguetes en el bar, el cachondeo luego, si es que se gana. Yo solo les pido una cosa, que piensen que ese momento representan a un País, y con mayúsculas, a todos y cada uno de los que aquí viven. Si la grada viese en esos "niños" otra actitud, quizás, ellos serían más respetuosos.
Toda esta explicación viene a cuento de los trágicos sucesos de París, donde murieron tantas personas inocentes. En ese mismo instante todas las redes sociales se llenaron de la famosa frase "Je suis Paris" y a mí que quieren que les diga, pues me pareció bien, muy bien incluso. Pero unos días más tarde España es golpeada por un grupo radical, me da igual quien fuese, la embajada de España en Kabul es territorio español, y allí murieron dos policías españoles. ¿Cuantas personas salieron a las redes sociales diciendo "Yo soy español" "yo soy policía". Pocas, muy pocas diría yo. ¡Ahí está el complejo!
Vamos a hacer un pequeño esfuerzo y sintámonos españoles, no por un día, si no por siempre, o al menos respetemos a aquellos que se sienten orgullosos de su bandera y su himno.